La responsabilidad de viajar seguro no solo recae en el conductor, y en el caso de las motocicletas un buen parrillero juega un papel... 3 tips para ser un buen parrillero

La responsabilidad de viajar seguro no solo recae en el conductor, y en el caso de las motocicletas un buen parrillero juega un papel fundamental para la estabilidad del vehículo y así hacer más agradable el trayecto (ya sea dentro o fuera de la ciudad).

El acompañante ideal, es decir un buen parrillero, debe ser aquel que no interfiere en la conducción. Antes de cualquier recomendación, lo más importante es que se pueda confiar en la persona que está manejando; si no confías, es mejor que evites viajar.

3 tips para ser un buen parrillero acompañante en moto

 

  1. Intentar no moverse de manera abrupta en la moto: suena gracioso, ¿verdad? Indagando con varios conductores, una de sus molestias es estar manejando y que el parrillero vaya de un lado a otro; lo mejor para este caso es tratar de sentarse bien y lo más cómodo posible. El movimiento constante de una persona (de un lado para el otro) desestabiliza la motocicleta y aumenta el riesgo de una caída, trata de moverte hacia el mismo lugar que lo hace el conductor de manera suave, así la moto conservara su estabilidad y el viaje será más seguro.
  2. Sostenerse de manera adecuada: este es uno de los puntos en los cuales todos los parrilleros fallamos en algún momento, o apretamos muy fuerte o no nos sostenemos. En el primer caso, algunas personas “asfixian” al conductor y no le permiten moverse. Puedes abrazar a la persona, claro, pero sin bloquearle la respiración; este consejo es básicamente para las mujeres, pero si eres hombre y te incomoda viajar abrazado, puedes poner los brazos sobre tus piernas. Por favor, evita sostenerte de la parrilla, es inseguro al momento de frenar inesperadamente.
  3. ¿Podemos hablar? No es tan buena idea: hay momentos del viaje en que todos queremos hablar, lo ideal sería tener intercomunicadores en los cascos (los hay en modelos sencillos como SHAD o más sofisticados de Scala Rider), tratando de no generar distracciones al conductor. Pero si no los tenemos, prácticamente hay que gritar y en verdad no se va a entender más, por lo que el conductor tendrá que poner toda su atención en tratar de descifrar nuestros “alaridos”. Si debemos decir algo, podemos parar o hacer una señal si es un viaje en carretera; si estamos en la ciudad, esperemos a bajarnos de la motocicleta, nada es más importante que la seguridad de ambos

Por último, y esto no es un consejo sino sentido común y de seguridad: si al montarnos en una motocicleta el conductor realiza maniobras inseguras, como irrespetar los pares, hacer movimientos arriesgados, sin mencionar algunas otras “condiciones inseguras” que presenciamos en el día a día, recuérdale que no solo su vida es la que está en juego y que a ambos los están esperando en casa. Un buen parrillero también sabe quién debe transportarlo en su moto.

 

¿Tienes algún otro consejo? Cuéntanoslo en los comentarios.

Ana María Llano Bando Colaboradora

Creo firmemente que si la vida nos dio la posibilidad de movernos por el mundo es porque cosas grandiosas nos aguardan en cada viaje que decidamos emprender y viajar en moto me ha permitido tener más intimidad en cada viaje que he podido realizar, sentir la brisa, poder ir al ritmo de la carretera. Aquí nace mi pasión por las motos, porque me siento con la oportunidad de estar cerca a todo lo que el mundo tiene para ofrecerme